Consejos para la gestión de riesgos

Como instructores de buceo, tenemos el deber de cuidar a los alumnos que llevamos al agua. Somos los expertos y, por lo tanto, debemos estar preparados para tomar decisiones en nombre de nuestros alumnos y también de nosotros mismos, teniendo en cuenta sus niveles actuales y su comodidad general.

Los estándares PADI proporcionan una estructura fundamental dentro de la cual los instructores pueden trabajar. Por ejemplo, las proporciones de alumno por instructor representan el número máximo de participantes que un instructor podría tener en condiciones ideales – los instructores pueden usar esto para decidir la proporción adecuada para su entorno, su experiencia y sus alumnos.

Garantizar que los alumnos tengan el equipo adecuado es otro ejemplo de una buena gestión de riesgos. Piensa si su protección térmica es la adecuada para la temperatura del agua prevista en el sitio de buceo. Ten en cuenta también el consumo de aire previsto – los alumnos que están nerviosos respirarán aire mucho más rápido que un instructor experimentado. Incluso en aguas relativamente poco profundas, un alumno del curso Open Water Diver o un participante de Discover Scuba Diving pueden gastar el aire muy rápidamente. Piensa con qué frecuencia tendrás que controlar su suministro de aire, teniendo en cuenta las condiciones.

A veces, los factores más triviales pueden pasarse por alto, sin embargo, un briefing detallado y un buen debriefing después de cada inmersión, junto con un plan claro sobre cómo se realizará la inmersión, pueden ser muy importantes en caso de un incidente bajo el agua. En algunas zonas del mundo, la ley exige un asistente certificado, pero en otras zonas, el instructor es el responsable de decidir si desea llevar a un asistente con ellos. Piensa en la supervisión de los buceadores en todos los niveles y en cómo controlarás un grupo grande si uno de ellos tiene un problema.

Los estándares PADI también ayudan a reforzar las buenas prácticas de gestión de riesgos desde el comienzo de la experiencia de un buceador. El formulario de Declaración de Riesgo y Responsabilidad/Exoneración de Responsabilidad Civil y Asunción de Riesgo describe los riesgos inherentes a las actividades de buceo a tus alumnos para que estén adecuadamente informados. De manera similar, la Declaración Médica se usa para ayudar a los buceadores a evitar las posibles contraindicaciones médicas para el buceo. Esta evaluación es una herramienta de gestión de riesgos crucial, y no utilizar la declaración médica – o no actuar de manera apropiada sobre las respuestas de una declaración médica asegurándose de que se obtenga la aprobación por escrito de un médico antes de cualquier actividad en el agua si hay alguna respuesta de “Sí” en el cuestionario medico – representa un riesgo grave para tus alumnos, además de comprometer tu propia situación legal en caso de un incidente.

Cumplir con los estándares y estar siempre atento a la seguridad cuando supervisas a otras personas es la mejor forma de minimizar la probabilidad de que ocurra un desafortunado incidente y de asegurarte de proporcionar a tus alumnos la mejor experiencia de entrenamiento posible.

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