PADI Women’s Dive Day – Entrevista a Inma Marín

Inma Marín es miembro PADI desde hace mas de 12 años, instructora multidisciplinar en Scuba, desde buceo recreativo hasta buceo técnico con procedimientos des compresivos complejos, instructora de cuevas y además Instructora de Apnea. Sin duda una adicta al agua a la que nos podemos encontrar buceando pero también haciendo senderismo, kayak, bicicleta, corriendo… todo tipo de actividades al aire libre en las que además involucra a las mujeres desde su proyecto She Lives que es una comunidad de mujeres que buscan la aventura a través del deporte como una forma de vida.

¿Por qué y cómo te convertiste en buceadora PADI?

Desde pequeñita el agua ha sido el medio donde más feliz me sentía, así que explorando en actividades relacionadas con el medio marino encontré el buceo por casualidad y desde el primer instante en el que sumergí mi cabeza supe que yo quería estar ahí abajo.

Comencé con buceo profesional pero no me satisfacía hacer trabajos donde no disfrutaba del entorno natural marino, y comencé a trabajar en un centro de buceo como aprendiz, me di cuenta que lo que realmente me hacía sentir feliz era enseñar.

Investigando un poco conocí otro centro que trabajaba con PADI y me cautivo su filosofía de enseñanza, de respeto  por el medio y de diversión, así que cuando decidí hacerme instructora sabía perfectamente hacia que certificadora dirigirme.

¿Qué significa PADI para ti?

PADI para mí supone la herramienta que facilita aproximar este bonito mundo a toda aquella persona que desee conocerlo. Durante muchos años el buceo ha sido algo muy exclusivo y para muchos algo imposible de hacer por la peligrosidad que suponía, gracias al trabajo de marketing, de materiales y plataforma de apoyo para alumnos e instructores de PADI, el buceo ha dejado de ser esa actividad peligrosa que la gente pensaba que era, convirtiéndose en una actividad al alcance de la mano de todo el mundo.

¿Qué significa para ti ser una mujer buceadora?

Para mi ser una mujer buceadora lo significa todo, no imagino mi vida sin mar, sin mis espacios de tiempo donde sumergirme. Vivo mi trabajo con la misma pasión del primer día y nunca dejo de aprender cosas nuevas de mí, del buceo y de la gente que continuamente entra en mi vida a través de él.

¿Cuál sería la inmersión soñada?

Es una pregunta complicada de contestar, hay tantas cosas que me atrapa bajo el mar que no podría definir solo una, me fascinan las inmersiones de poca profundidad con miles de contrastes de luz, vida por doquier y fondos marinos que decoran el paisaje, sería capaz de estar horas fotografiando visualmente cada rincón.

Pero me sale la aventurera que llevo dentro cuando pienso en descubrir un barco hundido, y recorrer cada pedazo de historia sumergida que habla sobre épocas pasadas. O adentrarme en las entrañas de nuestra madre tierra y descubrir lugares con formas y colores que te dejan sin aliento por sus bonitas y casuales formas.

¿El mejor momento buceando?

Sinceramente guardo unos cuantos, pero me quedaría con dos ahora mismo:

Una inmersión que guardo de manera especial en mi memoria fue una planificada para bucear en un bajo que aparecía en las cartas náuticas, en profundidades de -54metros a -90metros , creímos que sería una zona de vida marina de gran tamaño alucinante. Planificamos una media de inmersión de -80 metros y al llegar a los -54 no había nada, seguimos bajando -65 y nada, seguimos bajando y de repente en -79 metros aparece de la nada un mástil tumbado, las caras de mi compañero y mía eran de emoción y asombro por completo!!! ohhh my god!! un enorme barco sumergido nos estaba aguardando para contarnos su historia, después de tantos años ahí abajo por primera vez en su historia pudo hablar y contarnos tímidamente que le hizo yacer en aquel lugar.

Fue una de las experiencias más excitantes de mi vida…

La otra gran experiencia fue con una chica tetrapléjica que tenía una enfermedad llamada ELA, y su marido, sabiendo que le quedaba poco tiempo de vida no quería que ella se fuera de este mundo sin probar aquello que a él le apasionaba tanto, y quiso que ella hiciera un bautizo de buceo. Tuve la gran fortuna de ser la elegida para acompañar a esta mujer en esa increíble experiencia. Ella no podía hacer nada más que respirar, a medida que nos sumergíamos y pinzaba su nariz para que pudiera compensar sus oídos, veía el brillo de sus ojos por la emoción de lo que estaba viviendo que hizo que me emocionara durante toda la inmersión, pude contemplar la felicidad en el estado más puro, no olvidaré jamás la cara de exaltación de aquella mujer… fue lo más bonito que he vivido en el buceo.

Como instructora PADI, ¿tienes alguna sugerencia para los buceadores para el PADI Women´s Dive Day? ¿Cuáles son tus planes?

Durante este tiempo que llevo como profesional he podido observar que cada vez hay más mujeres que se unen al mundo del buceo, algo que me encanta…Pero sin querer entrar en discrepancias entre hombres y mujeres, hay una verdad absoluta y es que en muchas cosas somos diferentes y vivimos y sentimos las cosas de manera distinta. Esto hace que compartir esta actividad que es tan emocional entre nosotras a veces sea una experiencia más gratificante.

El PADI Women´s Dive Day me parece una idea fantástica para dedicárnoslo a nosotras mismas y para mostrarle a otras mujeres que creen que esto no pueden hacerlo que si es posible.

Es una bonita manera de romper con la imagen clásica del buceador de hierro militar que lo hacia todo por fuerza, el buceo es mucho más que todo eso…

Este día tengo previsto organizar bautizos de buceo para mujeres con dificultades sociales, a través de una asociación que creé para promover las actividades en espacios naturales entre el sexo femenino, principalmente el buceo y la apnea.

¿Cuáles te parecen que son los retos mas importantes y las oportunidades que se encuentran las mujeres buceadoras?

Pienso que la mujer está aportando un plus de sensibilidad a esta actividad que la hace si cabe más especial aún. Hoy en día vivimos sumergidos en vidas llenas de estrés, de ruidos, prisas y alteraciones emocionales continuas, el buceo te abre un mundo lleno de pausas, donde aprendes a observar otras formas de vida, a escuchar tu respiración, a disfrutar de la ingravidez del peso diario que llevamos sobre nosotros, físico y mental. Cuando entras en el buceo desde este punto de vista descubres una nueva forma de vida donde conectas contigo mismo, y para esto no necesitas que te instruya un buceador de acero, fornido y duro, necesitas alguien que entienda tus necesidades mentales, sobre todo. Pienso que las mujeres tenemos mucho de ese componente.

Tu eres particularmente activa promocionando el buceo entre mujeres ¿Cómo crees que podríamos involucrar a mas mujeres en la comunidad de buceo?

Si, en general me encanta ver como las personas consiguen superar sus miedos y las barreras que ellos mismos se imponen, sean hombres o mujeres, pero como mujer me siento particularmente atraida por la idea de potenciar el buceo en mi género, todo granito de arena que pueda poner para ayudar a otras mujeres a encontrar cosas en su vida que les haga sentirse libres y capaces, me resulta especialmente tentador.

Para poder llegar a más mujeres creo que todo comienza en aproximar este mundo a las escuelas, inculcar un poquito de cultura del medio marino y de lo absolutamente impresionante que es adentrarte en él, intentando borrar el concepto de peligrosidad tanto por el entorno como por la vida marina, ahí se nos abriría una gran puerta para el mundo del buceo.

El que cada vez haya más profesionales femeninas en el sector ayuda mucho a motivar la iniciación de otras mujeres en esta actividad, pero una cosa que nos atrapa es sentirnos tranquilas y confiadas dentro del entorno y lo conseguimos compartiendo cosas entre nosotras. De modo, que crear actividades, viajes, seminarios, eventos solidarios y comunitarios entre mujeres promovidos por centros de buceo donde haya profesionales femeninas creo que sería una de las acciones más efectiva para introducir a más mujeres en este mundillo.

¿Algún consejo para las mujeres que están considerando el buceo como actividad?

Que no duden en probarlo, es una de las experiencias más increíbles del mundo, y que no piensen jamás que no pueden hacerlo, lo único que realmente nos impide disfrutar de esta actividad es nuestra cabeza, es ella la que nos establece límites, romper con esas barreras y descubrir esa otra parte de nuestro planeta…